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#Épica | Hazañas del diseño argentino 1970-1980

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“ÉPICA: hazañas del diseño argentino” es un programa curatorial multiformato que revisa un siglo de historia a través del acervo de Fundación IDA y archivos invitados. En el capítulo “1970-1980”, atravesado por la turbulencia de los golpes de estado y la recuperación de la democracia, se abordan los fenómenos del posmodernismo que impactan en todas las manifestaciones del diseño, así como el efecto académico y la gestión cultural concentrada en la capital porteña.

#ÉpicaEfeméride | Golpes militares
El proceso de militarización que sufrió el continente lationamericano entre los 60 y 70, se concretó en Argentina con el Terrorismo de Estado (1976 - 1983), el período más triste de nuestra historia nacional. Después de participar de la autodenominada “Revolución Argentina” en los 60, Alejandro Agustín Lanusse asumió como presidente de facto en 1971 promoviendo el Gran Acuerdo Nacional (GAN). Esta alianza fracasó al mismo tiempo que se complicaba la situación política-social del país con hechos como la masacre de Trelew (1972). Ante un panorama vertiginoso de los cortos mandatos de Héctor J. Cámpora (1973), Juan Domingo Perón (1973 - 1974) y María Estela Martínez de Perón (1974 - 1976) —conocida como “Isabelita”, sustituye a Perón tras el fallecimiento en julio de 1974—, el 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas protagonizaron un nuevo golpe de Estado. La Junta Militar se formó por los comandantes: Jorge Rafael Videla (Ejército), Emilio Eduardo Massera (Marina) y Orlando Ramón Agosti (Aeronáutica). El Ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz (1976 - 1981) aplicó una reforma basada en la libre concurrencia a los mercados y la desindustrialización del país. Una propaganda emitida por TV hacía referencia a la apertura de las importaciones, usando como ejemplo material la producción de sillas nacionales frente a la variedad internacional. Esta medida causó el enorme cierre de fábricas y desempleo.

La dictadura aplicó una fuerte represión para disciplinar a la sociedad en un contexto urgido por la movilización social, cultural y política. Dentro de los hechos de lesa humanidad, se recuerda en la memoria colectiva “La noche de los lápices” (16 de septiembre de 1976), donde un grupo de adolescentes y jóvenes militantes de la Unión de Estudiantes de La Plata fue secuestrado y asesinado por miembros de la policía provincial. En un período de 8 largos años, el proceso militar provocó el exilio político de argentinos hacia Latinoamérica y Europa, muchos de ellos intelectuales y empresarios a cargo de instituciones e industrias. La opresión sistemática a ciudadanos de ideología opuesta provocó la desaparición de 30.000 personas. A mediados de los 70 y hasta inicios de los 80 se desarrolló el Plan Cóndor, un sistema de coordinación represiva que funcionó para sostener a las dictaduras sudamericanas en Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay, con el apoyo de los EE.UU 

A fines de 1983 y en la reciente vuelta a la democracia con el presidente Raúl Alfonsín, la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) recopiló durante 9 meses, en el 2º piso del Centro Cultural General San Martín, los hechos sucedidos durante la dictadura. El escritor Ernesto Sabato, como presidente de la comisión, entregó el informe de 50 mil páginas a Alfosín en septiembre de 1984. Dos meses más tarde, Eudeba publicó el libro Nunca más, una síntesis de 500 páginas de los testimonios en una tirada de 40.000 ejemplares agotados en las primeras 48 horas de venta.

#ÉpicaEfeméride | Mundial ´78
En plena dictadura cívico-militar, se desarrolló en Argentina entre el 1 y el 25 de junio de 1978, La Copa Mundial de Fútbol. El mega-evento impactó en las ciudades anfitrionas: aeropuertos, terminales de ómnibus, hoteles y espacios verdes se modernizaron en tiempo récord. A través del “Operativo Copa del Mundo 1978” se restauraron tres estadios en Buenos Aires y Rosario—River Plate, Vélez y Rosario Central— y se construyeron otros en Córdoba (por el estudio de Arquitectura Sánchez Elía Peralta Ramos en sociedad con los arquitectos Hugo Oviedo y Alberto Ponce, junto a Pedro Facchin y Luis Marchesini), Mar del Plata (realizado por Sebastián Maronese e Hijos y Crivelli Cuenya Construcciones) y Mendoza (proyectado por Rafael Viñoly). Para la mediatización del acontecimiento, se remodeló el Canal 7 que pasó a llamarse Argentina Televisora a Color y la firma Noblex instaló televisores en las canchas y en las salas de prensa. 

El Estudio MMB (1973 - 1980), una asociación entre Carlos Méndez Mosquera y Giu Bonsiepe, junto al Ingeniero Felipe Kumcher, realizó el equipamiento complementario a los espacios deportivos y los centros de prensa del campeonato. El mobiliario, las butacas —inspiradas en los asientos alemanes sin respaldos de las Olimpíadas de Munich—, y los módulos semi arquitectónicos, se basaron en un sistema integral de fácil ensamblaje y una estética austera, proyectado con materiales como hierro, madera y plástico reforzado. El equipo de trabajo se conformó, principalmente, por los diseñadores industriales de la UNLP: Cora Del Castillo, Carlos Domenech, Beatriz Galán y Sergio López, el proyectista mecánico Héctor Taboada y el estudiante avanzado de diseño Hugo Legaria. El estudio también diseñó la señalética y cartelería de los estadios con el sistema Puntograma —de soportes de chapa perforada y botones plásticos—, aplicado según un manual de normas (formulado por el diseñador Gustavo Pedroza) que contenía pictogramas y variantes de implementación.

La marca oficial trae una curiosa historia: en 1972, la AFA organizó el primer concurso nacional para el emblema mundialista, resultando ganadores Guillermo González Ruiz y Ronald Shakespear —autores del Primer Plan Visual de Buenos Aires en 1971—, que se implementó únicamente en la promoción previa. En 1973, bajo la órbita de López Rega (Ministro de Bienestar Social), el joven Juan Riera diseñó la marca representativa que circuló internacionalmente. Si bien Riera pensó en una abstracción del planisferio de Hammer (ícono de la cartografía moderna), Lopéz Rega veía a las bandas que rodeaban a la pelota como la representación de los brazos de Perón. Con la última dictadura, la difusión del campeonato quedó en el área del EAM (Ente Autárquico Mundial 78), que recibió el isologotipo sin modificarlo. Los afiches se concursaron. La pieza premiada fue la de Eduardo López, jóven profesional formado con los principios de la gráfica ditelliana. Sin embargo, su imagen de dos jugadores festejando un gol tuvo poca circulación urbana al ser juzgada como un “afiche peronista”; y se distribuyó como insert en la popular revista de la época Goles. La dupla de diseñadoras recibidas de la UNCuyo, Gladys González y María Inés López, ganaron el 1º y 2º premio de la competencia para la subsede de Mendoza. También se creó la “mascota” del mundial: un gauchito del dibujante Néstor Córdoba, jugador criollo que pobló los álbumes de figuritas y merchandising. El Banco Central emitió dos series conmemorativas de monedas en cobre y plata. Adidas produjo el balón oficial “Tango”.

Paralelamente, con la intención de “hacer famosa a la Argentina”, Videla contrató a la empresa publicitaria norteamericana Burson-Marsteller que proyectó una campaña alrededor del slogan: “Los argentinos somos derechos y humanos”, con películas y cortos televisivos, afiches de obras y atracciones turísticas. Mientras que la Junta Militar aprovechó el deporte como un potencial propagandístico, tapando la cruda realidad de lo que ocurría puertas adentro, en 1977, un grupo de militantes crearon en Francia el Comité de Boicot del Mundial de Fútbol en Argentina (COBA). Acción que luego se propagó por otras ciudades europeas con la creación de contundentes afiches de denuncia, a partir de símbolos como alambres de púas que unían el nazismo a la dictadura.

#ÉpicaContexto | Fábricas y tecnología. Hecho en Argentina
Entre los años 60 y 70, algunas fábricas nacionales tuvieron la visión de crear departamentos internos de diseño  para producir aparatos electrónicos que antes se importaban. La política desarrollista sentó las bases del período junto a la reactivación del consumo interno. Los diseñadores industriales dentro de estas empresas crearon radios, televisores y calculadoras que compitieron con la producción internacional. Los diseñadores gráficos y publicistas crearon los imaginarios tecnológicos de las marcas.

Noblex Argentina funcionó entre 1935 y 1966 con el nombre Nobleza Radio. Fundada por Armando Pla en un pequeño taller de reparaciones, comenzó fabricando la radio “Noblesse”. Recien en 1956, Armando y su hermano Alfredo produjeron los primeros televisores en blanco y negro y la radio de mesa a transistores. Desde el inicio, la empresa comenzó con campañas gráficas de la mano de Nahuel Publicidad. A partir del cambio de nombre, ingresó la agencia Publicidad Tan, de Ricardo de Luca, para rediseñar su logotipo y generar la imagen corporativa: manuales de productos, publicidad y ediciones internas como la revista NotiNoblex y el balance anual. Con el crecimiento económico, Noblex amplió la oferta de artefactos, sumando televisores portátiles Micro 9 (1964) y la radio Giulietta (1966), con la distinción del CIDI; también lanzó la radio Carina, la más vendida en la Argentina. Con un avance sostenido, en 1970 se incorporó Roberto Napoli para dirigir el Departamento de Diseño. Napoli trabajó en la reestilización de los gabinetes de los TV y modernizó las carcasas; creó la versión del televisor portátil 14 NT (1972) que incorporó la carcasa de color a pedido del artista Eduardo Pla -quien estudiaba diseño por entonces en Italia-, el Noblex 17 (1974) y las radios 7 Mares (1972) y Giulia (1983). En 1979, la firma mudó la sección fabril de Buenos Aires a Resistencia (Chaco), donde produjo la TV 20 Color y relanzó productos con actualizaciones. Para mejorar la capacitación de su personal, impulsó la enseñanza electrónica en la Universidad del Nordeste. En 1984, ya bajo el mando de Carlos Pla, por presiones impositivas la planta debió trasladarse a Tierra del Fuego junto a los trabajadores y sus familias. Desde los 80, a partir del ensamble de piezas importadas, la firma lanzó la videograbadora y la TV a color (1981), el radiograbador (1983) y el minicomponente portable (1985) para lo que logró un acuerdo de exclusividad con la empresa japonesa AIWA, General Corp., Yamaha y la coreana Samsung. Luego de transitar con esfuerzo la ley de convertibilidad frente al ingreso masivo de la importación, la marca fue vendida en 1999 a Newsan, continuadora de la empresa hasta la fecha.

Tonomac, empresa especializada en radios a transistores, inició en 1951 por iniciativa del inmigrante polaco Marcelo Diamand, profesor universitario e ingeniero electrónico. Un empresario con un perfil particular, miembro de la Confederación General de la Industria, interesado por la economía y los problemas del sector. Tonomac lanzó el radiorreceptor, un pequeño aparato portátil a transistores que, pensado para el aire libre, acompañó a muchos argentinos a los partidos de fútbol. Hugo Kogan ingresó en la empresa en 1960: primero como diseñador, luego como gerente hasta llegar a dirigir la sociedad anónima. Diseñó el Televisor “TV 14M” en blanco y negro a finales de los 60, modernizando la apariencia exterior del producto. 
Aurora fue fundada en 1928 como Vainer y Cia, por el obrero León Vainer y su hijo Mauricio, para producir accesorios niquelados para baños. Ya como Aurora, hacia finales de los 50, se adentraron en los productos electrónicos de consumo masivo con licencias norteamericanas. Cuando el nieto del fundador Ernesto Vainer asumió la presidencia, trajo una visión industrialista y, luego de visitas a ferias internacionales, se convenció de mejorar sus productos y contrató a Kogan. Como director del Departamento de Diseño (1968 - 1971), Kogan desarrolló cocinas y calefactores; así como televisores, combinados y radiorreceptores para Delm Electrónica —nueva empresa subsidiaria del Grupo Aurora—. Su producto más conocido realizado dentro de Aurora es el encendedor manual piezoeléctrico Magiclick (1968). Hecho en termoplástico ABS y acero inoxidable, rápidamente se convirtió en un artículo práctico e innovador ícono de la industria nacional, producido hasta 1988. Héctor Compaired dirigió el departamento de diseño de Aurora entre 1971 a 1974; Napoli de 1975 a 1977 y Carlos Garat de 1976 a 1996. Muchos de los artefactos fabricados por Aurora, como radios portátiles y televisores, calefones y cocinas, fueron premiados por el CIDI.

Fate División Electrónica (1969 - 1976), de Neumáticos Fate, comenzó a fabricar calculadoras electrónicas con un alto nivel de integración de los componentes; encaró la producción también de sistemas contables y hasta el prototipo de una computadora argentina. La idea surgió entre Manuel Madanes, gerente de FATE, y su amigo el matemático Manuel Sadosky (pionero de la computación en la Argentina). Madanes incorporó profesionales universitarios y apostó al conocimiento científico y tecnológico. En 1971, Lanusse promulgó un decreto que permitía a las empresas importar componentes con beneficios arancelarios con el compromiso de que la fabricación de los productos tendiera a la integración de componentes nacionales. Impulsada por la ley, la División Electrónica de FATE comenzó a abastecer al mercado interno —compitiendo con Olivetti— y también a exportar a países de América Latina y Europa. Como integrantes de la compañía, Silvio Grichener y Compaired desarrollaron la serie de calculadoras electrónicas “Cifra 311” (1971) y “Microcifra”, quizás los productos más comercializados que revolucionaron las calculadoras de escritorio. El crecimiento de la firma fue exponencial en su corta duración, llegó a contar con 1000 trabajadores. La dictadura inició un radical cambio de política económica que ocasionó el cierre progresivo de la subsidiaria. La agencia Cícero Publicidad, con la dirección de Carlos Méndez Mosquera, diseñó primero la imagen corporativa de Fate y luego para Fate Electrónica, marcas, campañas y otras piezas promocionales y objetuales.

La empresa Televa, fabricante principalmente de tocadiscos y televisores, contó en los 70 con la visión del técnico industrial y diseñador Julio Colmenero; quien se había formado en la HfG de Ulm —con una beca recibida en 1967— y en el Royal College of Art de Londres. De nuevo en Argentina, diseñó el televisor portátil “Televa 14-D” (1973), con inyección de plástico. El producto fue distinguido con el Primer Premio Sólido de Cobre en el Concurso Nacional de Diseño organizado por el CIDI en 1973. Entre 1981 y 1984, Colmenero fue el Director Técnico del centro.

#ÉpicaContexto | Agrupaciones de Diseño
Reunidos para elevar la voz: la profesionalización del diseño industrial y gráfico se dio por la creación de las carreras universitarias —proliferadas durante los 6o e instituidas en los 80—,  y por el impulso de las agrupaciones autoorganizadas. Las mismas, generaron conciencia social mediante exposiciones, concursos, publicaciones y congresos en las capitales del país. Además, sirvieron para representar a los diseñadores en encuentros regionales e internacionales.

Con la creación del Centro de Investigación del Diseño Industrial (CIDI, 1962 - 1988) presidida en sus inicios por Basilio Uribe, que vinculó entidades públicas y privadas con la universidad y la industria, surgió la Asociación de Diseñadores Industriales de la Argentina (ADIA) dirigida por el ingeniero Pablo Tedeschi. Funcionó entre 1962 y 1970 con el fin de reunir a los profesionales, artistas y técnicos que actuaban en el campo del diseño. Entre las acciones que ayudaron a dar entidad a la profesión, ADIA participó de concursos para empresas y de la curaduría de productos de la industria argentina, por ejemplo, en la Primera Exposición Internacional de Diseño Industrial (1963), organizada por el CIDI con la curaduría de Gerardo Clusellas y la gráfica del Estudio Onda. A su vez, impulsaron las Jornadas de Diseño Industrial, Las primeras (1964), fueron realizadas por ADIA y el Instituto de Diseño Industrial (IDI) en Rosario y contaron con Emil Taboada como delegado; las segundas (1966), en Buenos Aires, con la moderación de Frank Memelsdorff. Allí se analizaba la evolución disciplinar, sus áreas de acción, la situación legal, el estado de la enseñanza en el país y la producción nacional. En 1965 la ADIA fue aceptada como miembro del Consejo Internacional de Sociedades de Diseño Industrial (ICSID).

En 1978, la Asociación de Diseñadores del Oeste Argentino (ADIOA) emergió como espacio de vinculación de la producción mendocina, con la vocación de Hugo Petrich como presidente fundador e integrantes como Silvia Yannelli y Raquel Perales. Su objetivo fue el reconocimiento de los derechos y la promoción de la disciplina en la región. En 1984, coprodujeron la muestra colectiva El diseño argentino en el Museo Municipal de Arte Moderno, junto a la Asociación de Diseñadores Gráficos de Buenos Aires (ADG) y la Asociación de Diseñadores Industriales de La Plata (ADI). Esta última fue creada en 1979 en La Plata, para nuclear a los graduados y estudiantes avanzados en Diseño Industrial de las Universidades Argentinas. Se focalizó en los aspectos sociales y profesionales, actuando ante los organismos nacionales y extranjeros.

En 1981, se creó la ADG para reactivar la profesión gráfica en un momento de crisis nacional y establecer lazos estables en el país y el mundo. Comenzó difundiendo a diseñadores y su capacidad resolutiva con libros/compendios que circulaban entre entidades oficiales y privadas, publicados cada dos o tres años. Sus  tapas fueron elegidas por concurso con jurados especializados. Al poco tiempo, la asociación ingresó a ICOGRADA y creó su sede física (en Av. Córdoba 475 en el centro de Buenos Aires). Como sistema de información a los asociados y público en general de la cultura, industria y administración pública, generó los Boletines ADG. Paralelamente, editó los “Documentos de actualización” con la colaboración de profesionales de Colombia, México, Canadá y Escocia, enviados a distintas asociaciones de diseño de todo el mundo. También gestaron concursos de diseño gráfico para comitentes como Naciones Unidas, Secretaría de Cultura de la Nación y empresas privadas. A su vez, desde 1985, se organizaron las Bienales de Diseño en el Centro Cultural Recoleta y se creó ADG Mar del Plata, para reunir a los profesionales de la ciudad balnearia quien contaba con experiencias locales potentes. En la comisión directiva de los primeros años, pasaron Ronald Shakespear como presidente y Eduardo Cánova como secretario; luego Carlos Varau y Laura A. Lazzaretti, respectivamente. Ya en los 90, fue dirigida por Ángela Vassallo quien le imprimió un sello distintivo. Durante la 5ta Bienal de Diseño ADG ´95, creó la 1ra Bienal Internacional del Póster de Buenos Aires. En la muestra, se expusieron los trabajos de los socios, dividida en 15 categorías con premios; sumado a conferencias, seminarios y cursos de actualización técnica.

Además, por iniciativa del CIDI junto a 7 instituciones de diseño locales, se creó el Comité Argentino de Diseño Industrial (CADI) para representar a la Argentina ante la Asociación Latinoamericana de Diseño Industrial (ALADI, 1979) y para el 1º congreso conjunto de las tres entidades internacionales ICSID/ICOGRADA/IFI (1981). ALADI, contaba con Giu Bonsiepe como Secretario; la primera reunión fue celebrada en Colombia. Para ALADI, fueron designados Julio Colmenero y Roberto Nápoli como representantes titulares. Para el segundo, se designó a Francisco Masjuan y Julio Colmenero como delegados.

#ÉpicaContexto | Migración masiva. Capítulo 1: España y Cataluña 
El complejo y turbulento contexto político que vivió la Argentina en los 70, generó una ola de migración masiva de diseñadores y arquitectos que exiliaron, mayormente, hacia España e Italia. Por vínculos amistosos y profesionales, algunos se asociaron en estudios o grupos de trabajo para dar sus primeros pasos en los países extranjeros. 

En la región de Cataluña, el Grupo Berenguer (1977 - 1984) fue una agencia de diseño industrial que reunió a los argentinos Norberto Chaves, Alberto Lievore, Jorge Pensi y al catalán Oriol Pibernat. Produjeron muebles para Perobell, Indartu y Kron, entre otras empresas. Luego, sus integrantes continuaron su camino profesional por separado. Pensi creó Pensi Studio, especializado en diseño de mobiliario, objetos, iluminación y montajes expositivos. Sus diseños forman parte de prestigiosas colecciones como el Vitra Design Museum; además, se dedicó a la enseñanza. Lievore también fundó su propia empresa, donde ofreció diseño de producto, consultoría y dirección de arte a diversas empresas como Andreu World y Arper. Luego de su paso por el grupo, Chaves —formado en filosofía y arquitectura en la UBA— se especializó en imagen corporativa. Junto a Carles Pibernat y Raúl Belluccia, asesoró durante cuatro décadas a instituciones y corporaciones de España y Argentina en identidad y comunicación. Paralelamente, llevó adelante la actividad docente, colaborando con diferentes universidades iberoamericanas. Su pensamiento teórico está plasmado en numerosos libros, editados por Gustavo Gili (Barcelona), Paidós (Buenos Aires), entre otras editoriales. Entre ellos, se destaca el volumen Seis diseñadores argentinos de Barcelona (Santa & Cole, 2006), donde reunió los devenires de sus colegas Lievore, Pensi, Carlos Rolando, Ricardo Rousselot, Mario Eskenazi y América Sánchez. 

El diseñador gráfico, fotógrafo e ilustrador autodidacta Juan Carlos Pérez Sánchez, conocido como América Sánchez en homenaje a su madre, trabajó en Agens y se trasladó en 1967 a Barcelona para fundar su estudio y enseñar en la Escuela de Diseño y Artes Eina y otros espacios. Se especializó en identidad institucional y en gráfica cultural y comercial para comitentes públicos y privados. En 1992 fue Premio Nacional de Diseño y en 2001, Premio Ciutat de Barcelona. A su vez, se dedicó a investigar las expresiones gráficas populares, con muestras como Barcelona Gráfica y Tresors gràfics. Rousellot, calígrafo, tipógrafo y diseñador, se instaló en 1975 en Cataluña donde impulsó la renovación del diseño de envases, branding y lettering. Colaboró con el estudio de Carlos Rolando y, poco después, con el de Albert Chust. Trabajó como Director de Arte para diversas agencias hasta crear en 1978 la propia, diseñando para las grandes marcas de la industria catalana y española: El Corte Inglés, La Casera, Tabacalera Española hasta la Fundación Gala-Dalí y la señalética de las Olimpíadas Barcelona ´92. El rosarino Rolando, formado en artes plásticas, gráfica, fotografía y arquitectura, fue director de arte en la editorial Abril y en la agencia Agens hasta instalarse en 1967 en Barcelona. Allí se especializó en publicidad, trabajando para innumerables firmas dentro y fuera de España. Junto con Frank Memelsdorff —migrado a España en 1978— fundaron el estudio Rolando & Memelsdorff, una empresa dedicada a la identidad corporativa cuyo desarrollo y estrategias publicaron en el primer libro bilingüe sobre la temática, Diseño: Empresa & Imagen (1985). Memelsdorff también ejerció la docencia en Argentina, España e Italia y escribió numerosos libros de teoría del diseño y gestión. A fines de los 80 creó en Madrid “Memelsdorff Ibérica” que siguió funcionando hasta entrado el siglo XXI. Luego volvió a la Argentina.

Los cordobeses Mario Eskenazi, Raúl Pasquali y Victor Viano, quienes habían trabajado en los 60 en los Servicios de Radio y Televisión de su ciudad natal, también migraron. El gráfico Eskenazi se instaló en Barcelona en 1971 y en 1979 abrió su propio estudio, heredero de la síntesis geométrica. Obtuvo en el 2000 el Premio Nacional de Diseño en España y se dedicó a la identidad corporativa para privados y públicos, como la Ciudad de Barcelona. Pasquali, participó como diseñador gráfico de la escena alternativa teatral española con el grupo La Cubana y ejerció la docencia en la escuela EINAA. Viano, tras ser Director de Arte en la agencia Ricardo De Luca, se radicó en Venezuela, donde creó publicidades y se abocó al arte de tapa para editoriales del Estado. Luego continuó su carrera como diseñador en Madrid donde fusionó su conocimiento de branding con el mundo editorial. Diseñó portadas para Paidós y para Ediciones Mandorla. 

La península ibérica también recibió en 1977 a Fanny Fingermann y Eduardo Joselevich quienes llevaron su invento Fototrama (1964), el sistema de cartelería para arquitectura publicitaria. Aplicado allá en identidad institucional y señalética, bautizaron su estudio MetaDesign. Fueron premiados en el Concurso de Diseño Industrial Delta ´79 por su participación en la Fundación Miró. Comercializaron servicios y licencias por regalías del sistema Fototrama en España, Estados Unidos, Francia, México, Brasil y Japón, que significó un ejemplo inusual de una patente de tecnología argentina licenciada internacionalmente. Produjeron obras icónicas como en la exposición España: 200 años de tecnología (1988) —conmemorativa al Rey Carlos III— y el Pabellón de la República de la India en la Exposición Universal de Sevilla (1992).

En el campo del diseño textil, la argentina Irene Saslavsky se instaló en Barcelona en 1977. Tuvo formación académica en arquitectura (UBA) y luego en diseño textil en el London Central School of Arts and Crafts. Entre 1965 y 1975, diseñó telas y gráfica para muebles para la firma Stilka; produjo ediciones limitadas para Maple, Fábrica Argentina de Alpargatas y Amat; y se relacionó con la industria prêt-a-porter. En España, se dedicó hasta 1990 —año en el que deja la práctica profesional para dedicarse a su obra artística— a colaborar con estudios de diseño textil en la creación de colecciones y estrategias de mercado con firmas catalanas como Yutes, Mattes y Amadeo Banqué. 

Los artistas y diseñadores Daniel Melgarejo y Juan Gatti también hallaron sus espacios en medios españoles. El uruguayo Melgarejo —artista visual, ilustrador y diseñador gráfico autodidacta— dejó su huella en los 60 en la tienda Frou-Frou, el sello discográfico Mandioca y en el diario La Opinión. Hacia finales de los 70, viajó hacia España y trabajó para La Vanguardia y Playboy; se vinculó con Carlos Rolando, Jorge Álvarez y Paloma Picasso. Desde Barcelona, ilustró posters y tapas de discos, especialmente para Virus, la mítica banda de Federico Moura. A fines de los 80, viajó a EE.UU. para trabajar en Disney, además de animar el video Who’s That Girl? (1987) de Madonna; murió joven en 1989.

Gatti, graduado en Artes Visuales, diseñó las tapas de los discos más emblemáticos del rock argentino (Sui Generis, Pescado Rabioso y Pappo’s Blues). Tras un breve paso por Nueva York, en 1979 se instaló en Madrid. De 1979-1985, trabajó como director de arte en la discográfica CBS —diseñando las tapas de los grupos mainstream Mecano y Alaska—, para luego abrir su propio estudio de diseño y dirección de arte para firmas europeas. Desde 1988, comenzó a colaborar como diseñador gráfico en las películas del director Pedro Almodóvar, creando los créditos y memorables pósters de films como Mujeres al borde de un ataque de nervios y Tacones Lejanos.

#ÉpicaContexto | Signos urbanos: marcas, pictogramas y señalética 
Comenzados los años 70, las ciudades se cubrieron de signos visuales: marcas, pictogramas y señalética aparecían reorientando el espacio público. Los pioneros en crear señales gráficas a gran escala fueron Guillermo González Ruiz junto a los hermanos Ronald y Raúl Shakespear. El estudio González Ruiz-Shakespear (1969-1973) diseñó entre el ´71 y ´72 para la Municipalidad el Plan Visual de Buenos Aires. Con una escala sin precedentes locales proyectaron: nomenclatura de calles, paradas de transporte públicos, carteles de plazas, paseos y de taxis que caracterizaron la ciudad porteña por más de 40 años. El sistema planteaba una interacción dinámica con el espacio: desde la propuesta tipográfica —la articulación entre la letra, la distancia y la velocidad—, la resolución cromática y los planos informativos. La tecnología que desplegó, junto al emplazamiento del proyecto, hicieron de este diseño de alta complejidad un hito en Latinoamérica. Sistema de Señales Urbanas (Buenos Aires, Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, 1972), fue una publicación de González Ruiz que imprimió la memoria sobre este proyecto.

Para González Ruiz, esta experiencia habilitó otra serie importante de trabajos que continuó en González Ruiz y Asociados, fundado en 1974 junto a María Solanas y Gabriel Ezcurra Naón: el Hospital Nacional de Pediatría (1974), las empresas Aluar (1975) y Austral Líneas Aéreas (1977-78), el Mercado Central de Buenos Aires (1980) y gran parte de las entidades bancarias del país, como el Banco de Italia (1975-76) y Galicia (1977-1990). 

Durante 25 años, los hermanos Ronald y Rául llevaron adelante el Estudio Shakespear. Desde allí, desarrollaron numerosas marcas comerciales e hicieron megaproyectos a escala urbana y pública como la señalización de escuelas, centros deportivos y hospitales, con la premisa de que las señales debían ser fácilmente localizables y comprensibles, recortarse de su entorno pero sin competir. Crearon además manuales de estilo para aplicar la señalización: la sistematización de las constantes en estos planes aseguraban la identidad de una institución o de una ciudad. La planificación visual del sistema de los Hospitales Municipales de Buenos Aires (1978/1982) fue seleccionado por el Centro Georges Pompidou para participar en la muestra Graphisme Public. En 1986 editaron, en una pequeña tirada, una recopilación de sus trabajos en Grafopuntura: Señas particulares en el espacio público, con prólogos de Jorge Frascara y Giu Bonsiepe. A partir de 1997, se separan en Diseño Shakespear (Ronald, y continúa su hijo Juan) y Shakespear Estudio (Rául con su hija Victoria).

Otra figura destacada de la época es Eduardo Cánovas, quien comenzó estudiando arquitectura en 1960 para finalmente dedicarse al diseño. En 1974 inauguró su propio estudio donde se especializó en la comunicación visual abarcando sistemas de identificación, marcas, señalización, stands, arquigráfica, packaging y diseño editorial. En muy pocos años y por su potente pensamiento visual, llegó a crear numerosas marcas; trabajos que fueron publicados en anuarios como Graphic Design y Graphic Elements of the World de Tokio, Domus de Milán, Modern Publicity de Londres, Graphic de Zürich, World of Logotypes y Letterheads de New York, Zeichen+Signets de Münich, entre otros. Comenzó a exponer en muestras de diseño, localmente en el CAyC e internacionalmente en el World Symbol Festival (1994), organizado por Paul Ibou del International Trademark Center (ITC); a su vez, representó al país, junto a otros colegas, en la exposición itinerante Expomarca Latinoamericana y Hecho en Argentina, Helsinki (1981). En 1984, comenzó a dar clases en la materia Diseño Gráfico de la FAU (UBA). Asociados como Consultora CGR, Eduardo Cánovas y González Ruiz, realizaron en 2008 el Sistema de Señalética Turística Nacional.

El marplatense Nicolás Jimenez estudió en la Escuela de Bellas Artes de su ciudad natal; en 1956 su formación dio un giro por la influencia del arquitecto César Jannello, cuando pasó a integrar el departamento de Visión de la FAU (UBA). Se vinculó al arte concreto y se formó en el estudio sistemático de los problemas visuales para comenzar su carrera profesional en el área de diseño gráfico con un perfil integral: tipografía, publicidad, packaging, editorial, señalización y stands. También se dedicó a la docencia y a la investigación. Desde 1959 hasta 1995 trabajó para empresas, editoriales y agencias; para organismos oficiales de distintas escalas: nacional, provincial y municipal. Algunos proyectos de señalética y gráfica urbanística sobresalen en su portfolio: la señalización de los laboratorios del INTI en Migueletes (Prov. de Buenos Aires, 1969-1971); el proyecto urbano-edilicio de la Secretaría de Estado de Vivienda de la Nación (1975); el anteproyecto de la señalización del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, para la Fuerza Aérea Argentina (1976); los sistemas de identificación para el Plan Nacional de Transporte de la Secretaría de Estado de Transporte y Obras Públicas (1978). Para Mar del Plata, generó la campaña de promoción turística de la ciudad (1979) y la imagen visual de la Municipalidad del Partido de Gral. Pueyrredón (1981) junto al platense Jorge Pereira. Además, participó de exposiciones como diseñador y artista plástico. Obtuvo el 2º Premio Aurora, del CAyC (1971) y fue seleccionado para representar al país en la Muestra Internacional de Diseño que se realizó paralelamente al Congreso de ICOGRADA en Finlandia (1981).

Victor García, diseñador gráfico y tipógrafo, se desempeñó desde 1968 a 1988 como director de arte en destacadas agencias de publicidad de Buenos Aires; para luego trabajar de forma independiente y sostenida hasta 2015 (año en que fallece). Realizó la marca para el Centro de Esquí Las Leñas (Mendoza, 1983) y, como parte del programa de comunicación para la empresa Diners Club en vínculo con Fundación Vida Silvestre Argentina, creó el logotipo de la campaña ecológica “Por Toda La Vida” (1984). Las letras de ese logo, conformadas con especímenes estilizados de fauna autóctona, constituyeron el germen de los diseños de la familia tipográfica “Zootype”, la primera fuente latinoamericana premiada en el 2º Concurso Internacional de Diseño Tipográfico de Linotype (1997). En ella, se pueden ver las influencias del pensamiento “no alfabético” y pictográfico de García. Especializado en el diseño de fuentes tipográficas e iconográficas, desde mediados de los 90 diseñó tipografías digitales como MotionBats, GarciaToons, Olé Flamenco, Olé Torero, Bix Plain, Bix Bats y Tangomaniacs. Fue socio fundador del Círculo de Creativos Argentinos (1981 - 1988) y socio de ADG Buenos Aires (desde 1988 hasta su disolución). Profesor auxiliar dentro del programa de tipografía de la UBA y escritor para revistas como Tipográfica, sitios como Foro Alfa y corresponsal de la revista alemana Novum Gebrauchsgraphik.

#ÉpicaDestacado | CEPAD
El CEPAD (Centro de Proyectos Avanzados en Diseño, 1969 - 1988) fue un estudio de diseño industrial iniciado por Mario Mariño junto a los ingenieros Pedro Backis y Héctor Ferrari, a partir de un proyecto de desarrollo de equipamiento científico para el Instituto Antártico Argentino. Mariño (Buenos Aires, 1934), formado en la Universidad de Buenos Aires, el International Styling Studio de Chrysler (Estados Unidos) y el Royal College of Art (Inglaterra), es uno de los principales impulsores de la producción de alta complejidad en el país. Con una carrera de investigación en el campo académico, tiene una amplia trayectoria en empresas como Philips Argentina, Chrysler, Ford, Braun, Orbis, Fate y Techint. El CEPAD se posicionó como un centro de innovación tecnológica y material, para brindar soluciones en los ámbitos del transporte, el hábitat, la educación y la salud. Entre sus creaciones más importantes se encuentran: el hangar modular para helicópteros de la base Marambio (1972) —la construcción en plástico reforzado con fibra de vidrio más grande del mundo al momento de su armado—, el auto todoterreno anfibio (1974) —vehículo de 6 ruedas motrices para uso agropecuario y catástrofes naturales encargado por la empresa VESA—, las unidades hospitalarias móviles (1983) y un sistema de tren elevado para Techint (1987). Dentro del campo de diseño militar, generaron un “paracaídas para tanques” que proyectaron en tiempo récord por la tensión suscitada con Chile durante la Guerra de Malvinas (1982).

Otro de sus proyectos destacados fue el mobiliario para el Plan de Escuelas de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires (1980), que realizaron en colaboración con Ricardo Blanco. El Plan 30 Escuelas —posteriormente ampliado al Plan 60— fue un programa del intendente municipal de facto de Buenos Aires, Osvaldo Cacciatore (que ocupó el cargo entre 1976 y 1982). Aunque sólo lograron terminarse 24 edificios de la totalidad proyectada, antes de que fuese removido de su cargo, se lo recuerda como el último plan de construcción de escuelas primarias a gran escala en la ciudad. El equipamiento diseñado conjugaba sistematización de piezas componentes y variables de uso con escalas de crecimiento según los pequeños usuarios.

#ÉpicaDestacado | Limbo
La firma Limbo fue ideada en los 70 por el músico Federico Moura, líder del grupo Virus. Con un espíritu desafiante y bohemio, creó la primera etiqueta de moda masculina que rompió con la sastrería inglesa e italiana típica de la época. El local quedaba en una pequeña tienda de la Galería Jardín, perteneciente a su padre. Allí, el artista planificó el repertorio de prendas que anticiparon lo que después se vería en la moda global: paleta de colores vibrantes, pantalones chupines entallados, camisas estampadas y cinturones de cuero. En una campaña de 1976 que hizo en Nueva York, el fotógrafo José Luis Perotta lo retrató siendo modelo de su propio emprendimiento. Como Moura no podía continuar manejando el negocio, en 1976 Charlie Thornton y Claudio Martínez compraron Limbo. Hasta 1999, llevaron adelante la tienda con una propuesta exclusiva que renovó la vestimenta de los porteños: camisas, pantalones, sacos, camperas y chalecos. En los 80, jugaron con el volumen y el color en la sastrería, confeccionaron camperas cortas e incluyeron la fragmentación de la paleta cromática y las rayas. Innovaron con trajes super size en lino y raso de algodón, tejidos intervenidos y, en los 90, con camisas de estampados geométricos y combinados. El éxito de Limbo fue ofrecer una propuesta muy diferente a la disponible en el mercado, lo que hizo que obtengan clientes fieles que iban en búsqueda de los modelos originales. Después de la tienda under en la galería, abrieron locales sobre las calles Maipú, Av. Santa Fe y un showroom en Beruti y Salguero. En 1988, la tienda de Av. Santa Fe 2636 fue diseñada por Dalila Puzzovio, quien ambientó el espacio de 200 m2 de la boutique con una paleta de blancos y negros, convirtiendo al local en un ambiente de pureza oriental que se diferenciaba de cualquier otro comercio porteño.

#ÉpicaDestacado | Varanasi
Varanasi es una firma rosarina de indumentaria de vanguardia que fusionó moda y arquitectura corporal. Fue creada en 1983 por Mario Buraglio y Víctor Delgrosso, arquitectos egresados en los 70 de la Universidad Nacional de Rosario. La dupla creativa tuvo su primer acercamiento al diseño de moda años antes, en 1971, cuando produjeron accesorios y calzados en pequeña escala con la marca Dopo (junto a otros estudiantes de Arquitectura) que se vendían en El ángel rosa, un local de indumentaria ubicado en el subsuelo de la Galería del Este, Buenos Aires. El cruce de disciplinas les permitió innovar en los procesos de corte, diseñando prendas con influencias del art noveau y el art decó y accesorios pop para ser comercializadas en boutiques de vanguardia, como La Solderie y el negocio de Mary Tapia en la Galería Promenade. Luego de un viaje por la India, surgió Varanasi. En ella volcaron la audacia material, formal, cromática, tecnológica y tipológica, manteniéndose independientes de las tendencias del mercado.A finales de los 90, la firma desarrolló tejidos para marcas italianas y, un año más tarde, fue seleccionada por la revista Vogue Argentina para participar de su lanzamiento con una propuesta de alta costura. En el 2000 y convocada por la empresa austríaca Lenzing, ideó una colección con tejidos orgánicos presentada en Buenos Aires, en el BAFweek, y en diferentes ciudades europeas. A su vez, los locales comerciales en Buenos Aires y Rosario se destacaron por la puesta de sus vidrieras; y la firma, por su comunicación gráfica y el despliegue de sus campañas y sus desfiles. A lo largo de más de tres décadas, Varanasi participó de desfiles y de muestras en Nueva York, Viena, París, Barcelona, Milán y Berlín. Recibió numerosas distinciones, entre ellas, el primer puesto en el Givenchy Hot Contest (2001), la Tijera de Plata (2001) y el Diploma al Mérito en la categoría Diseño de Indumentaria de los Premios Konex (2002 y 2012), mientras que su trayectoria fue plasmada en la exposición Varanasi/Pérez Sanz: entre la síntesis y la ornamentación (2012), curada por María Laura Carrascal en el Espacio de Arte Fundación OSDE de Rosario.

#Épica #OpiniónExperta | Gemin + Grassi
Mario Gemin es diseñador gráfico con 35 años de trayectoria, recibido de la Escuela Superior de Artes Visuales, Mar del Plata. Antes de fundar Estudio Gemin en 1991, colaboró con Edgardo Antonio Vigo e integró el Estudio Zimmermann en Barcelona (1986 - 1989). En California (EE.UU.). fue director de arte de la empresa de indumentaria deportiva Reef (1990-2005). De vuelta en Argentina, se especializó en el diseño de catálogos y libros de arte, así como comunicación visual y gráfica cultural. Desde 2016 es director de arte de World Sport SRL. En 1999, funda y codirige el Fondo internacional de arte contemporáneo (Mar del Plata) y, desde el 2002, el Club del Dibujo con Claudia del Río y América Sánchez. Desde 1982, paralelamente realiza una intensa labor artística. Durante octubre, conversaremos con Gemin sobre la migración de referentes del diseño argentino a España a partir de los 70 y qué aportaron al campo profesional de ambos países.

Juan Carlos Grassi es periodista especializado, publicista e historiador. Desde 1970 dirige la Editorial Ferias & Congresos S.A. que publica revistas, catálogos y guías sobre la temática.
Organiza la Exposición de la Industria Publicitaria-Expo Publicitaria. Como autor y editor, ha publicado libros como Exposición Nacional de Córdoba de 1871, el inicio de la agroindustria argentina (2017); Argentina 200 años (2016); y Una Historia del Progreso Argentino, Crónicas Ilustradas de las Exposiciones y Congresos Siglos XIX- XX (2011). Fue presidente de la Asociación de la Prensa Técnica y Especializada Argentina y miembro activo de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas; asesor de la Sociedad Rural Argentina y de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires por más de 40 años. Además, cofundó asociaciones, convenciones e instituciones afines. El próximo mes, dialogaremos con Grassi sobre las características de las ferias modernas en Argentina que explotaron en Buenos Aires y a nivel federal en los 60 y 70.

Extensión | Sello Buen Diseño argentino
A la Colección Permanente del SBD formada por 45 piezas de las ediciones anteriores, se suman 16 productos destacados y archivos de respaldo que corresponden a la 10º edición (2020 y 2021). En esta oportunidad, las empresas de las diferentes áreas productivas que abarcan la distinción otorgada por el Sello del Buen Diseño argentino del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación, se incorporan al patrimonio de la Fundación IDA para ser estudiadas, conservadas y difundidas a nivel nacional e internacional. 

Entre los ingresos patrimoniales se encuentran: objetos para la salud como la Mascarilla antiviral-antibacterial AtomProtect de KOVI S.R.L. y el Aerosol Box, una barrera contenedora de aerosoles de Bouzat Santiago; recreación y lúdicos como la embarcación de recreo CANESTRARI 280 Crossover, los juguetes Mymba y Nodos de Lemby, la línea Mini Chef de madera de Lola y Chango, y la pistola lanza agua JL Splash de Chikitoys Industrias FYL S.R.L. Productos para el hogar como el bastidor para tapas de luz de Eximel S.A., la compostera de plástico reciclado Compostapitas de Mutan, el calefactor por convección BiVitro Peabody, el juego monocomando para mesada de cocina Agatha de Vasser Grifería, la parrilla eléctrica transportable Ene y Eme de Vesta Parillas y la silla Rambla de Cano Rolón Estudio. Otras piezas como las telas laminadas Aquazero de Entretelas Americanas S.A., el sistema de comunicación Noly de Kaser Comunicación South S.R.L. y la tipografía Confitería de Julieta Ulanosky.

Con motivo del 10º aniversario del SBD se realizará una exposición con 330 productos distinguidos de todo el país de la última edición y una retrospectiva de los productos destacados de ediciones anteriores. La muestra, organizada por el equipo del Plan Nacional de Diseño bajo la coordinación de Emmanuel Pan, será en el predio de Tecnópolis del 28 de octubre al 2 de noviembre de 2021.

Bibliografía
-Correa, M. E. (2018). “La profesionalización del Diseño Industrial en torno a la constitución de la disciplina en Argentina” en Entre la industria y la autogestión. Buenos Aires: Teseo Press.
-Quiroga, W.; Ruades, J. (2020), Intermitencia. Diseño mendocino, Mendoza: Fundación del Interior.
-VV.AA, “`Tiren papelitos´: Mundial 78 entre la fiesta y el horror”. (Exposición realizada en Sala PAyS del 15.06.2018 al 20.08.2018). Buenos Aires: Parque de la Memoria, 2018.

Créditos de imágenes | Fundación IDA, Fondos Patrimoniales: 1. Oscar Smoje | 2. Eduardo López | 3. Hugo Kogan | 4. Silvio Grichener | 5. Noblex | 6. A.D.G. | 7. A.D.I.O.A | 8. A.D.G. | 9. Jorge Pensi | 10. Norberto Chaves | 11. Metadesign | 12-14. Guillermo González Ruiz | 17-19. Mario Mariño | 20-21. LIMBO | 22-23. Varanasi | 24. Retrato Mario Gemin  | 25. Retrato Juan Carlos Grassi | 26-27. Sello Buen Diseño 

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